En Texcoco una pequeña comunidad descendiente de los acolhuas, aún conserva un preciado regalo del dios Tláloc: el agua terrestre que brota de cuatro manantiales Meyánatl, Tlalanquízatl, Tecoatitla y Axolohuapa. Es San Jerónimo Amanalco, asentada en la sierra que lleva el nombre de la deidad prehispánica.
Estos afluentes formaban parte del antiguo sistema de canales de riego del Acolhuacan de la época prehispánica y nacen en la región oeste de la comunidad a tres mil 40 metros sobre el nivel del mar y donde afloran los ríos Hueyapan y Coxcacuaco.
No imaginé que existiera este lugar, es muy bonito para pasar un día de campo.
- Carol Robles
Comunidad de Hacienda Nueva, Municipio de Amanalco
Estado de México. C.P. 51260 Amanalco, Edoméx.
Son cuatro los manantiales que los antiguos acolhuas tenían en su vida diaria, Meyánatl, Tlalanquízatl, Tecoatitla y Axolohuapa, todos por supuesto regalos del dios Tláloc.
Lo interesante aquí es que en esta pequeña comunidad, San jerónimo Amanalco, los aproximadamente cinco mil habitantes aun cuidan estos manantiales como en aquellos lejanos días pues es el reglamento de cuidado es apegado al régimen de usos y costumbres de la época prehispánica.
Es por esto que para tener derecho al agua se debe de cooperar en su uso y cuidado. Es un gran y hermoso tesoro que Tláloc dejo en esta tierra.


